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Quiero decir que, desde
mi corta experiencia masónica he tenido a bien realizar
una plancha en la que trato un tema que creo que solamente puedo
abordar desde mi visión actual y el momento privilegiado
en que me encuentro, puesto que de haberla pospuesto en el tiempo,
seguramente perdería gran parte de las apreciaciones que
debido al poco tiempo transcurrido desde la iniciación,
todavía están presentes en mí.
Debido a que en los Talleres, y en concreto en éste nuestro,
conviven personas de distintos puntos geográficos y nacionalidades,
y cada uno ha recibido una educación formal, cultural y
espiritual diferente y se ha desarrollado en un entorno único,
creo que exponer la problemática con la que yo, particularmente
me he encontrado en los comienzos del Siglo XXI , es importante
para saber la imagen que la masonería puede dar a una persona
que honesta y simplemente busca respuestas.
Debo comenzar diciendo que aunque las herramientas de mi grado
todavía no me permiten conocer determinados procedimientos
y asuntos particulares del funcionamiento interno de la orden
y que puedo correr el riesgo de opinar sobre algo que todavía
no conozco, quiero compartir con los hermanos que ya han recorrido
gran parte del camino y que sí tienen la oportunidad de
expresarse y de conocer estos pormenores de la orden y puedan
recordar la imagen que nuestra institución puede estar
dando a los buscadores de la verdad y al público en general
o al menos los obstáculos con los que yo me he encontrado.
Cuando una persona comienza a buscar lo primero que se encuentra
es con un maremagnum de información o desinformación
, que contribuye al desanimo y la desesperación a veces,
la imagen que consciente o inconscientemente se transmite al mundo
profano es un tanto peculiar, cuando tal vez se debería
ser más accesible, para evitar que entidades o instituciones
de dudosa honorabilidad se sirvieran del buen nombre de la masonería
para realizar su particular Agosto con personas de buena fe que
buscan sin encontrar.
Una persona con un grado de formación intelectual normal
que comienza a buscar algo y quiere saber antes donde se mete
lo que suele hacer es empezar por leer algo sobre ese tema, en
el caso de la masonería es algo más que difícil,
o al menos a mí me lo resultó puesto que como algún
hermano me dijo en una ocasión existen dos historias con
respecto a la masonería, una; muy dañina y malintencionada
leyenda o historia negra que habla de satanismo, ciencias ocultas,
permutación de metales, e incluso de una especie de sub-gobierno
mundial judeo-masónico que ostenta el dudoso honor de manipular
los gobiernos y ser culpables de casi la totalidad de las guerras
y revoluciones desde la edad media hasta nuestros días
e incluso antes, pero también existe otra leyenda o historia
rosa sobre la masonería, que para mí es casi igual
de dañina y es la que habla de una élite de intelectuales
(modelo Platón) y profundos seres administradores de grandes
riquezas que se reúnen para celebrar unos banquetes donde
se pueden solucionar los problemas del mundo entre bocado y bocado.
Claro, cuando además de todo esto, que ya de por sí
desconcierta al más pintado, porque tanto una como otra
historia se acompañan de ríos de tinta que aseguran
decir solo la verdad y autentificarla con datos y nombres de personajes
que hicieron tal o cual cosa, uno se encuentra con multitud de
asociaciones espirituales o escuelas de pensamiento o filosofía,
que bajo el nombre de la masonería o para-masonería
aseguran que proporcionan el conocimiento de los secretos del
mundo y del origen del universo, o escuelas filosóficas
sobre la mente humana que permite realizar las mayores proezas
que imaginarse puedan; como memorizar el listín de teléfonos
de Madrid en una tarde o realizar el transporte por telekinesia
de nuestro vehículo en hora punta dentro de un atasco a
su punto de destino, además de asegurarnos la felicidad
eterna para nosotros y los que nos rodean.
Después de este comienzo de búsqueda lo normal
si uno todavía no ha desistido de su empeño es que
piense; bueno, al fin y al cabo soy un privilegiado, soy un hombre
joven en la era de la información y unos cuantos libros
y artículos no me harán desistir en mi búsqueda,
recurriré a la red, al todopoderoso World Wide Web o sea
a Internet. Mal movimiento la red es el mundo virtual, donde se
puede encontrar, desde como fabricar una bomba con limpiador de
baño y bicarbonato hasta la lista de amantes con foto de
la famosa o famoso de turno con lo cual lo antes dicho del desconcierto
creado por la leyenda rosa y negra de la masonería y de
las diferentes escuelas con las que uno se encuentra se ve multiplicado
por mil debido a las posibilidades de Internet, cualquier tipo
que le apetezca opinar sobre el tema tiene cabida desde la comodidad
de su hogar para soltar sus improperios y opiniones asegurando
que él es un testigo de primera fila y así contribuir
a alborotar el gallinero virtual y al desánimo del buscador
honesto.
Antes uno de estos escritores de leyenda rosa y negra de masonería
se arriesgaba como poco a que su libro no fuese vendido con lo
que su prestigio profesional y su sustento podían peligrar,
ahora es mucho más fácil porque uno se comienza
a encontrar en foros lindezas del estilo: "pues a mi me dijeron
en una logia que para entrar había que estar un mes de
abstinencia sexual" o "para entrar en masonería
hay que donar una parte porcentual de tus bienes y someterse a
interrogatorios e investigaciones especiales" o "no
se puede ser religioso y masón", esto que puede sonar
a broma al iniciado, a ojos de alguien que busca es altamente
perjudicial o por lo menos para mí lo fue, porque genera
una serie de dudas y de pensamientos contradictorios que no son
fáciles de disipar por muy libre que uno sea, porque no
se tiene nada a lo que agarrarse para diferenciar la realidad
de lo que no lo es.
Cuando uno decide por fin que lo que le puede interesar es la
masonería, se encuentra con otro tipo de dificultad ¿Cuál?
Resulta que cuando comienzas a tener algo claro que es aquello
de una logia y puedes aproximarte a entender lo que allí
se hace y quienes o qué clase de gente la forma te encuentras
que no existe una única masonería sino muchas, muchas,
muchísimas masonerías, anda y yo sin saberlo, después
de las dificultades que he pasado y se pone uno a investigar y
se encuentra con que existe una que es regular otra irregular,
otra francesa, otra escocesa, otra inglesa y por supuesto otra
americana, otra que no admite mujeres, otra que sí, otra
de personas de color (negro claro está), otra en la que
se prima el ritual y el carácter iniciático de los
miembros, otra que prefiere dedicarse más a la filosofía
y evolución personal del hombre, otra que se involucra
en aspectos benéficos y de fraternidad, etc, etc. De tal
modo que uno se siente tentado por un lado de dejarlo estar y
no complicarse la vida y por otro de lanzar un dado de 20 o 25
caras por lo menos para decidir qué tipo de masonería
le interesa y en cual podrá sentirse bien, como si de elegir
que desodorante o zapatos se compra uno en la tienda.
Después por fin decides ponerte en contacto con alguien
por teléfono, he de decir que aquí es donde para
mí las cosas comenzaron a ir mejor y a despejarse, puesto
que al encontrarme con personas normales y corrientes, que buscan
mejorar y aportar lo mejor de si mismos a si y a los que les rodean,
que intentan que lo que sea que realicen en la logia repercuta
de verdad en sus vidas, que estudian y leen y viajan para aprender
y profundizar en el conocimiento humano científico, moral
o religioso y así progresar como seres humanos dentro de
la vía que han elegido libremente, porque esto fue otra
de las cosas que me hicieron decidirme, el hecho de que nadie
en ningún momento intentó hacer proselitismo alguno,
ni convencerme de nada
Y que tienen como no, sus problemas e inquietudes personales,
laborales y familiares como cualquier persona, en definitiva que
no son santos ni seres extremadamente iluminados, sino trabajadores
del camino, del alma, del intelecto, estudiosos del comportamiento
suyo y de sus semejantes, viajeros infatigables, que contestaban
todas y cada una de las preguntas e inquietudes solicitadas a
la vez que intentaban saber de mí sin molestar demasiado
ni realizar complicados exámenes morales ni reconocimientos
o exploraciones físicas o médicas.
Probablemente, que el poder conocer en persona a Angel, Alfonso,
Boni y Alex fue tras haber leído, pensado y reflexionado
durante muchos meses o años sobre dar el paso o no al fin,
solo conocer a auténticos masones, personas que andan el
camino a diario y que me preceden en la vía lo que me hizo
dar el paso definitivo.
Puedo decir sin miedo a equivocarme que de no haber llamado a
un teléfono y realizado el contacto personal nunca habría
dado el paso, pues me hubiera quedado seguramente divagando entre
la leyenda rosa y negra sin saber si como dijo Voltaire solo son
un grupo de gente ociosa o si realmente hay algo más puesto
que dicho sea de paso parece ser que el propio Voltaire al fin
de sus días decidió pasar al oriente eterno como
masón.
Creo que es de suma importancia para la masonería que
luche por eliminar muchos de los tópicos y leyendas que
la acompañan o al menos yo me he encontrado en España,
pienso que se debería intentar cambiar la imagen que se
dá para lograr que el acercamiento a ella de los buscadores
no sea tan dificultoso y sean las aplomaciones de auténticos
maestros las que decidan quien sí o no puede estar en este
camino y no la cantidad de informaciones de distintos y extraños
intereses que circulan por el orbe..
Aunque el sabor agridulce de los artículos contrarios
y las leyendas negras todavía flota por mi mente a veces,
el hecho de reunirme con mis hermanos y ver que queda un camino
por recorrer para comprender algunas cosas y de sentirme rodeado
de personas que lo han andado y que con su quehacer diario tratan
de poner a prueba que lo que aquí se hace realmente sirve
de algo en la vida, me hace sentirme ilusionado y motivado para
poder continuar trabajando masónicamente para contribuir
con mi piedra a la construcción de nuestro templo común.
Salud, Fuerza y Unión.
D. N. A .·. M .·.
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