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Con el tema de la estrella
flamígera he trazado la presente plancha por recomendación
del primer vigilante al que me encomiendo, con el objeto de culminar
mi formación en el grado de compañero masón
formalmente, ya que culmina mi periodo de estudio en este grado,
aunque en realidad se me antoja que dicho grado tiene gran contenido
simbólico e intelectual y una enorme carga iniciática
que podrán y deberán seguir siendo estudiadas y
trabajadas con mayor profundidad a posteriori.
Se me propone por parte de los maestros del taller, para formar
parte de la cámara de en medio y unirme así a estos,
en sus trabajos; y no porque aquí termine ninguna formación,
pues simplemente yo prefiero decir que aquí comienza otra,
ya que como dice una antigua enseñanza masónica,
“para la instrucción en masonería se requiere
toda una vida” y la mejor forma que se me ocurre para resumir
la enseñanza masónica en este momento de pase de
grado es; que si bien en los grados de aprendiz y compañero
se tiene la fortuna, de poder contar como tutores con el segundo
y primer vigilante respectivamente, ellos son quienes con su experiencia
y sabiduría nos apoyan para poder progresar dentro de las
enseñanzas masónicas, sin embargo cuando alguien
adquiere el grado de maestro, deja de tener un tutor que vela
por el, sino que tiene como se dice habitualmente plenitud de
derechos masónicos, o sea, que puede dedicar sus esfuerzos,
sus estudios y los trabajos masónicos en el sentido que
más se adapte a sus inquietudes, necesidades del taller,
y orientación personal, pues puede haber hermanos que sientan
mayor atracción por la espiritualidad, filosofía,
simbolismo, ciencia, historia, sociedad, etc. y todas estas inquietudes
y muchas más pueden tener cabida en los estudios y trabajos
masónicos y, a mi modo de entender, no dejo de tener un
tutor, sino que gano otros muchos, pues en mis estudios y planchas
voy a contar con la opinión de los demás maestros
del taller que con su saber me inspirarán, y me ayudarán
a iluminar el camino e inspirar a los demás cuando sea
el momento oportuno.
Debo decir que voy a describir el simbolismo tan sólo
de un tipo de estrella flamígera, porque en la búsqueda
me he encontrado en más de una ocasión con que dependiendo
de la época masónica, e incluso del rito practicado
dentro de la masonería, los símbolos tienen distintas
representaciones e incluso diversas interpretaciones, así,
me he podido encontrar con estrellas que en el centro contienen
el delta sagrado, otras que tienen un polígono o pentágono
en lugar de estrella, y así existen muchas diversas simbologías
y aunque intuyo que en lo esencial su significado simbólico
es similar entre ellas, no quiero ser impreciso y generalizar,
porque dependiendo de la época, del rito, del artista y
de la interpretación del símbolo, en unos casos
más intelectual y científica, y en otros mucho más
simbólica o espiritual, existen diversas representaciones
de lo que paso a desarrollar. Como digo, me voy a centrar en el
significado de algunos de los símbolos que se representan
en una estrella flamígera con la que se trabaja en la actualidad
en el R.·.E.·.A.·.A.·., o al menos
la estrella que se muestra al compañero masón en
la ceremonia de pase de grado en nuestra obediencia y taller,
así no discrimino a ninguna otra estrella del inmenso y
diverso firmamento masónico.
Comienzo entonces, la descripción de nuestra estrella,
en el centro nos llama la atención la letra G, esta letra,
se relaciona con palabras como gloria, grandeza, geometría,
generación, genio, etc.
Voy a describir brevemente sólo alguna de las relaciones
con la letra que más me han llamado la atención,
en relación con la geometría se refiere tanto a
la geometría sagrada como a la quinta de las siete artes
liberales, no es esto casual como cabe esperar en masonería,
sino que este grado que esta vinculado con el número cinco
como veremos más adelante, tiene numerosos elementos provenientes
de la escuela Pitagórica, en dicha escuela, se utilizaban
la matemática y la geometría para adquirir un conocimiento
superior, y en dicha escuela, también se dieron enseñanzas
que nos hacen recordar a los hermanos actuales de la masonería
parte de nuestras propias enseñanzas. Decían los
Pitagóricos que “Dios siempre hace geometría”
aludiendo seguramente al Dios Apolo que por no ser objeto de la
presente plancha solo diré que además de representar
parece ser al Sol y al oráculo entre otros, fue un Dios
al que se dedicaron numerosos templos, lo que justifica la referencia
simbólica sobradamente desde la antigüedad en los
gremios de constructores, en dicha escuela Pitagórica también
se exponía el pentalfa o cruz de cinco puntas que es una
parte sustancial de la estrella flamígera de la masonería
actual.
La relación con la palabra gnosis es igual de apasionante
que la anterior, gnosis significa saber, conocimiento, pero conocimiento
interior y divino, común a todos y accesible a las personas,
pero que solamente aquellos capaces de pensar de modo introspectivo,
y utilizar la intuición podrán alcanzar.
En cuanto a su relación con las enseñanzas masónicas,
las enseñanzas gnosticas me hacen reflexionar sobre aspectos
relacionados con la religión, pues en un principio estuvieron
vinculadas a la iglesia católica, donde se aceptaban sus
interpretaciones principalmente judaicas, griegas y orientales
sobre la filosofía, la religión, el espíritu,
o el propio ser, pero posteriormente se comienza a deshacer del
vínculo con esta línea de pensamiento la propia
iglesia, y comienza a adoptarse seguramente por otras religiones
ritos o creencias más receptivos con estas interpretaciones.
Tampoco quiero dejar de referirme a la relación, casi
obligada de la letra G con la palabra Dios en diversas lenguas,
en concreto en las derivadas de la lengua indoeuropea original
como el Alemán, Inglés, Sueco, Persa, Siriaco, etc.
Pero la que es más probable que tenga mucho más
que ver en la adopción de su simbolismo para la masonería
es la del hebreo puesto que la g se relaciona con iod,
inicial del nombre sagrado de Dios de cuatro letras (IHWH) de
ahí, que claramente nos está haciendo alusión
al G.·.A.·.D.·.U.·. en masonería.
Por tanto lo que tenemos a mi modo de entender con esta letra
es una parte o enseñanza filosófica y científica,
representada, por las tradiciones de geometría, gnosis,
escuela Pitagórica, etc. Y por otra parte tenemos una innegable
parte de referencia espiritual puesto que representa a Dios, cualquiera
que sea el apellido o connotación que cada uno le quiera
dar.
Por otra parte el hecho de que la estrella tenga cinco puntas
representa principalmente al hombre, y el hecho de que la punta
de la estrella se encuentre orientada hacia arriba, hace referencia
a que el hombre equilibrado debe gobernar sus actos y pensamientos
con la razón, representada por la cabeza en la punta superior
de la estrella, no puedo evitar ver en la representación
del hombre en la estrella masónica, al hombre de Vitrubio
de Leonardo da Vinci, en este dibujo que está basado en
los textos de arquitectura del arquitecto Romano del mismo nombre
Vitruvio, que curiosamente, también fue el autor del tratado
sobre arquitectura más antiguo que se conoce y fue arquitecto
de Julio Cesar.
En el dibujo de Leonardo se encuentra el cuerpo humano en forma
de estrella inserto en un circulo, y un cuadrado, estando cada
uno de ellos (circulo y cuadrado), trazados tomando como centro
las partes del cuerpo humano que se consideraban el centro de
éste, el ombligo y los genitales, la proporción,
entre el lado del cuadrado y el radio del círculo es la
razón áurea, haciendo así gala de la genialidad
de Leonardo y por supuesto de sus conocimientos de geometría,
belleza y proporciones en la naturaleza y en el cuerpo humano
en particular. Es significativo que se represente en nuestra estrella
al cuerpo humano en el grado de compañero, pues en éste
grado se busca desvelar el secreto de la naturaleza del hombre,
por lo que tenemos a mi juicio, debidamente justificado el significado
de la referencia al cuerpo y la mente, a la búsqueda intelectual
de cada compañero masón sobre el secreto de su propia
naturaleza, y a la razón de su propia existencia.
Además tenemos el hecho del número cinco y su vinculación
con el grado de compañero, también hay que buscarlo
en el origen oriental puesto que la mano (símbolo operativo
del cinco en el cuerpo humano) se llama en sánscrito pani,
que puede relacionarse según autores masónicos como
René Laban con la raíz pan que significa
cinco, además y por si esto fuera poco se nos dice que
la palabra de compañero está vinculada y deriva
de companion o compartir el pan, lo que hace aún
más interesante y justificada la presencia de éste
número en el grado.
Alrededor de la estrella tenemos un círculo que representa
la igualdad, el círculo en masonería es trazado
evidentemente con el compás y está relacionado con
la justicia e igualdad, el compás como se dice en la ceremonia
del grado de compañero:
| - "sirve para trazar
la circunferencia cuyos puntos equidistan del centro, y
desde éste pueden partir infinitos radios todos iguales,
así la enseñanza que adquiráis estáis
obligados a difundirla y propagarla por igual entre todos
los hombres. Es el emblema de la sabiduría, de la
prudencia y de la circunspección, permitiéndonos
mesurar los ángulos y establecer las proporciones"
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De esta forma, el compás nos sirve como masones para mantenernos
en el centro, para poder tener la misma distancia hacia cualquier
hombre sea cual sea su postura u opinión, y así
contribuir a la unión y a la búsqueda de nexos de
comunión y fraternidad entre los hombres, sin que las habituales
pasiones de las personas nos hagan caer en vanos fanatismos, ni
en discrepancias destructivas pues nuestro lugar está en
la construcción y no al contrario. Recordemos también
que meditar, significa tomar el camino de en medio, por lo cual
el masón, y más concretamente el compañero
masón, debe ser un hombre que medite, y no extreme nunca,
sino que sea justo y perfecto, como se pide a nuestros trabajos
masónicos, de ahí la enorme importancia del compás
en masonería como instrumento de razón, y no de
pasión.
Por otra parte el compás también sirve para trasladar
medidas, lo cual puede ser interpretado como la forma simbólica
de la masónica enseñanza de continuar fuera del
templo la obra comenzada en el, de ésta forma conseguiremos
que el trabajo masónico tenga de verdad repercusión
en nuestra vida diaria y en la de los que nos rodean.
La estrella es flamígera (del latín flammiger),
porque despide llamas o luz, y ¿Qué es lo que a
nosotros nos desprende luz y calor?, aquí tenemos claramente
la representación simbólica del germen común
a todas las tradiciones de la antigüedad a lo largo y ancho
del globo, cualquiera que sea nuestra fuente o búsqueda
histórica, allí tenemos adoración al Astro
Rey, Desde los egipcios con la adoración a Horus hijo de
Isis fuente de vida inagotable y también Atón, para
la Grecia clásica el sol lo representaba Helios y en época
helenística y romana Apolo, para los Incas era el dios
Inti, y así podríamos seguir hasta llegar a los
aborígenes australianos, o a las religiones orientales,
como el Shintoismo, Hinduismo, Budismo, donde en todas ellas nos
encontramos Dioses o símbolos derivados de la antigua adoración
solar. Merece la pena hacer la reflexión a mi modo de ver
muy interesante, que según algunos teólogos, en
el cristianismo, base de nuestra cultura occidental, se atribuye
a Jesús el simbolismo que en las religiones paganas anteriores
se atribuía al Sol, así tenemos a Jesús definido
en los evangelios como “el iluminado” “el descendido
del cielo” o ”el hijo de Dios”, además
podemos observar el aura, a modo de círculo (a veces incluso
radiante), sobre la cabeza con que se adorna a las imágenes
sagradas en las iglesias, e incluso al mismo Jesús el Cristo,
como una clara referencia a estos seres iluminados y por supuesto
al Dios Sol.
En realidad la estrella, la quinta essentia, el pentalfa, son
diversas formas de representar simbólicamente al éter,
representado a veces como una flor de cinco pétalos en
el centro de una cruz, la quinta essentia equivale al loto en
las tradiciones orientales.
Soy de los que piensan y estoy completamente de acuerdo con la
interpretación masónica que uno nunca deja de ser
aprendiz y que el hecho de tener herramientas más complejas
y mejores para así poder ser más útiles y
precisos a la hora de colocar nuestra piedra cúbica en
el templo común de la humanidad, no impide que alguna vez
tengamos que volver al origen y al aprendizaje pues como dijo
Sócrates “el comienzo de toda sabiduría está
en el reconocimiento de la propia ignorancia”, es por ello
por lo que trataré de seguir durante mucho tiempo manteniendo
la inquietud del aprendiz que siempre llevaré en mi interior.
Finalmente creo que una de las enseñanzas que se pretenden
dar al compañero masón, en relación con la
estrella flamígera es que puesto que ya ha sido iniciado
y ha visto la luz (el sol), y esta comienza a dejar de cegarle
pues puede comenzar a colocarse en otros puntos geométricos
en la logia sin deslumbrarse, éste debe de gobernar sus
pensamientos y actos tanto espirituales, como intelectuales hacia
el descubrimiento de si mismo, para así, conociéndose
a si mismo poder aportar conocimiento a sus semejantes, pues solo
aquel que se conozca y domine a sí mismo y descubra la
parte de verdad tanto humana como divina que existe en cada uno
de nosotros podrá comprender a la humanidad entera.
Así lo he pensado y he querido compartirlo con
vosotros.
S.·.F.·.U.·.
D. N. M.·.M.·.
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